vida estudiante
Para empezar, Nueva York. Increíble, como siempre. Hice una lista de las cosas que no quería olvidar del viaje; cosas que habíamos visitado, anécdotas con mi compañero de fatigas… fue un viaje 9.5. El medio punto se lo quito porque me perdí en Macys, y cuando digo perderme, es perderme… más de 40 minutos dando vueltas por el centro comercial incapaz de encontrar la sección de perfumes de Calvin Klein donde había quedado con Pablo. Cuando le vi suspiré de alivio, claro que a él le había sentado bastante mal la espera y me echó una bronca de cuidado. El resto fue fenomenal. Subimos al Empire. En el hotel nos dieron una suite y mi amiga en su casa tenía jacuzzi (y un gato que nos daba alergia a los dos) Vimos un show de Broadway. Times square de noche. Qué puedo decir, si estoy enamorada de esa ciudad; la lista de cosas buenas ocupa una página y media.
Luego, Torrevieja con Mario, María, Ruth y Jaime. Yo me lo pasé fenomenal, sobre todo al ver a mi tocaya completamente desenfrenada. Creo que el limonccello también tuvo un poco de culpa… hay que ver cómo entra.
Más tarde llegó Canadá. Ya habéis leído algunas de mis historias. Es un país lleno de agua, muy frío y algo lluvioso. Bueno, para ser sinceros, bastante lluvioso. Y con abrigo en pleno Agosto… pero es una maravilla. La gente es increíble: majísima, tremendamente abierta. Y los canadienses… ay, ay, ay. Es un país muy joven: no ves casi a gente mayor. Imagino que emigran hacia climas más cálidos.
A los dos días de volver de Canadá me fui a Javea, allí pasamos un finde. Me vuelvo para allá en unos días a ver si consigo aguantar el semi-moreno este que llevo, y de paso recogemos a mi hermano del campamento de surf al que ha ido este año.
Barbacoa de Fran, por fin nos reunimos todos los de la uni (o casi todos, porque Mario estaba en las fiestas de Lega). Ya habéis visto las fotos, creo que no queda nada por explicar, excepto que me tiraron al agua después de haberme pasado una hora pasando un calor increíble para alisarme el pelo, y me dejaron hecha un desastre. Luego Igor se tiró con mi ropa al agua (no le maté porque no quería fastidiar el bueno rollo de la barbacoa)
Me falta Lety: la muy guarra no para (tampoco). Menos mal que ya llegamos las dos a Madrid el 24 y no nos movemos, porque la estoy esperando para celebrar el cumple. Perraca, ¡vuelve!
Like Earth, know balance
Like wind, fly free
Like fire, be alive,
Like water, feel at peace
Come when you can, leave when you must.

iona dijo
¡Y no te ha parecido suficiente?
Pues la verdad, a mí me parece un verano increíble!!
Ya me hubiera gustado tener un verano como ese, a tu edad (Arrrggh... Ya estoy otra vez hablando como mi madre!)
No, en serio, es verdad!! Por lo menos no te quejes!!
22 Septiembre 2008 | 08:46 PM